← Todos los artículosMasajes y bienestar

Masaje sueco: qué es y en qué se diferencia del relajante

Por Evy Spa · 6 jul de 2026 · 5 min de lectura
Masaje sueco: qué es y en qué se diferencia del relajante

"¿Tienen masaje sueco?" Nos lo preguntan por WhatsApp varias veces al mes, casi siempre con un matiz de duda, como quien pregunta por un plato que no aparece en la carta. Y la respuesta siempre arranca una pequeña conversación, porque es más interesante de lo que parece: sí tenemos masaje sueco — lo que pasa es que en nuestra carta se llama de otra manera. Como esa conversación se repite tanto, hemos reunido aquí las preguntas que de verdad nos hacen los clientes sobre el tema, con las respuestas que damos en persona.

¿El masaje sueco es lo mismo que el masaje relajante?

En la práctica, sí, y esta es la respuesta que más alivia a quien pregunta. El masaje sueco es la técnica occidental de masaje más extendida del mundo, la que se enseña como base en la mayoría de las escuelas, y es exactamente la tradición de la que sale el masaje relajante de casi cualquier spa: movimientos suaves y fluidos sobre la musculatura, presión ligera a media, ritmo pausado, con el objetivo de relajar el cuerpo, activar la circulación y soltar la tensión superficial.

La diferencia es sobre todo de etiqueta. En Norteamérica y en el norte de Europa la carta suele decir Swedish massage o massage suédois; en el mundo hispano preferimos "masaje relajante", que describe el efecto en vez del supuesto origen. Por eso, cuando alguien acostumbrado a los spas de Montreal o de Nueva York nos pregunta por el sueco, le decimos que reserve tranquilamente un masaje relajante: va a recibir lo que espera, con aceite natural de mango, almendra o rosa mosqueta y una hora sin ruido de motoconchos.

¿De dónde viene el nombre? ¿De verdad es de Suecia?

Esta es nuestra pregunta favorita, porque la respuesta honesta es: no del todo, y la historia tiene su gracia. El nombre suele atribuirse a Per Henrik Ling, un instructor sueco de gimnasia del siglo XIX cuyo sistema de ejercicios y movimientos se hizo famoso en toda Europa. Pero buena parte de las maniobras que hoy llamamos "suecas" las sistematizó y bautizó un médico holandés, Johann Georg Mezger — que además les puso nombres en francés, que son los que se siguen usando en las escuelas. O sea: un masaje de nombre sueco, ordenado por un holandés, con vocabulario francés, que hoy te dan cuatro manos dominicanas en el Caribe. La globalización llevaba tiempo funcionando antes de que le pusiéramos nombre.

Lo que importa de esa historia es lo que sobrevivió: un repertorio de maniobras tan bien pensado que, siglo y medio después, sigue siendo la base de casi todo el masaje occidental.

¿Qué movimientos incluye un masaje sueco?

El repertorio clásico son cinco familias de maniobras, que el terapeuta combina y dosifica a lo largo de la sesión según lo que va encontrando en tu espalda:

  • Roces largos (effleurage): deslizamientos suaves y continuos con la mano completa, que reparten el aceite, calientan el tejido y marcan el ritmo lento de toda la sesión. Con ellos se empieza y se termina.
  • Amasamiento (petrissage): el músculo se levanta y se trabaja con suavidad, como una masa blanda. Es la maniobra que más tensión libera.
  • Fricción: círculos pequeños y precisos con las yemas de los dedos sobre zonas concretas, típicamente cuello y hombros.
  • Percusión ligera (tapotement): golpeteos suaves y rítmicos con el borde de las manos, estimulantes más que relajantes, usados con mucha moderación en una sesión relajante.
  • Vibración: pequeñas oscilaciones que ayudan al músculo a soltarse del todo.

Si quieres ver cómo se encadenan estas maniobras minuto a minuto en una sesión real, lo contamos en nuestra guía de técnicas de masaje relajante — que es, en el fondo, la crónica de un masaje sueco sin decir su nombre.

¿Duele? ¿Qué presión usa?

No duele, y no debe doler: esa es precisamente la frontera del estilo. El masaje sueco clásico trabaja con presión ligera a media, suficiente para que el músculo note el trabajo pero nunca al punto de la molestia. Dentro de ese rango hay margen, y te preguntamos siempre al empezar qué prefieres; también puedes pedir un ajuste a mitad de sesión sin ninguna ceremonia. Si en algún momento aprietas los dientes, algo estamos haciendo mal.

¿Y si lo que tengo es una contractura? ¿Sueco o descontracturante?

Aquí está la decisión que de verdad importa, y la resolvemos con una pregunta: ¿tu tensión es general o tiene dirección postal? Si lo que traes es cansancio repartido, estrés, un cuerpo que pide bajar el ritmo, el sueco/relajante es tu masaje. Si en cambio hay un punto concreto que lleva semanas instalado —ese nudo bajo el omóplato que hasta sabrías señalar en un mapa—, te va a servir más un masaje descontracturante, que trabaja con presión firme y localizada. Y si lo que buscas es llevar la relajación un escalón más arriba, el masaje de piedras calientes suma el calor del basalto a las mismas maniobras suecas de base.

No hace falta que aciertes a la primera, por cierto: cuéntanos cómo llegas y te orientamos. Es literalmente nuestra conversación más frecuente.

¿Qué beneficios tiene?

Los del buen masaje relajante de siempre: relajación profunda de cuerpo y mente, mejor circulación superficial, alivio de la tensión acumulada y —el favorito de quien acaba de cruzar el Atlántico— un descanso nocturno notablemente mejor, muy útil tras un vuelo largo o un cambio de horario. Los efectos se notan esa misma tarde y se prolongan horas; con sesiones regulares, se acumulan.

Y la aclaración de siempre, porque preferimos decirla de más que de menos: es una experiencia de bienestar, no un tratamiento médico. Si tienes alguna condición de salud, coméntanosla antes de empezar y adaptamos la sesión.

¿Cómo lo reservo en Las Terrenas?

Con un mensaje de WhatsApp, sin plataformas ni cuentas: nos dices día y hora, confirmamos, y te esperamos en nuestra sala dentro del Takuma Boutik Hotel, en el centro del pueblo, cualquier día de la semana entre las 9:00 y las 18:00. En la carta lo encontrarás con su nombre local — reserva tu masaje relajante, consulta precios y duraciones o mira la carta completa de masajes. Y si al escribirnos lo llamas "sueco", te vamos a entender perfectamente.

Relájate en Evy Spa

Reserva tu masaje en Evy Spa, en el corazón de Las Terrenas.

Sigue leyendo